PSICOLOGÍA INFANTIL Y JUVENIL · MADRID
Psicología infantil y juvenil en Madrid
Niños y adolescentes pueden expresar el malestar de formas muy distintas: cambios de conducta, ansiedad, tristeza, dificultades escolares, problemas de sueño, aislamiento o conflictos familiares. La valoración tiene en cuenta a la persona menor de edad y también su momento evolutivo y su contexto.
Carolina Yegros · Psicóloga M-21448 · 70 € · 45–60 minutos
No todo cambio necesita terapia
La infancia y la adolescencia incluyen cambios emocionales, familiares y sociales que pueden producir periodos de inestabilidad sin que exista un trastorno psicológico. La consulta ayuda a valorar si lo que ocurre forma parte de una etapa, si conviene observar su evolución o si sería útil intervenir.
Motivos frecuentes de consulta
Emociones.
Ansiedad, miedos, tristeza, irritabilidad, inseguridad o dificultades para regular lo que sienten.
Conducta.
Cambios importantes, conflictos frecuentes, impulsividad o conductas que preocupan a la familia.
Colegio y aprendizaje.
Dificultades escolares, atención, rendimiento o situaciones que requieren una valoración más amplia.
Relaciones.
Aislamiento, problemas con iguales, conflictos familiares o dificultades de adaptación.
Sueño y cambios vitales.
Alteraciones del sueño, separaciones, pérdidas, mudanzas o cambios familiares.
Adolescencia.
Identidad, autonomía, autoestima, relaciones, presión académica y conflictos propios de esta etapa.
Una conducta puede estar diciendo algo
Una conducta problemática no siempre se explica simplemente por “portarse mal”. Puede estar relacionada con dificultades para expresar emociones, cambios familiares, miedos, frustración, conflictos o necesidades que todavía no pueden formularse con palabras. Por eso la valoración intenta comprender qué está ocurriendo en lugar de limitarse a corregir la conducta.
La orientación clínica es principalmente psicodinámica y psicoanalítica, adaptada a la edad y al momento evolutivo. No se aplica un esquema idéntico a todos los niños o adolescentes.
Familia, confidencialidad y primera entrevista
Los padres o responsables participan cuando es necesario para comprender la situación y sostener el proceso, pero el niño o adolescente necesita también un espacio propio. En adolescentes, especialmente a partir de aproximadamente 15–16 años, la forma de organizar las primeras entrevistas y la participación familiar se individualiza según madurez, motivo de consulta y contexto.
La confidencialidad se explica de forma adaptada a la edad, incluyendo sus límites cuando existe riesgo importante para la seguridad o necesidad de protección.
La primera consulta puede realizarse con los padres, de forma conjunta o incluyendo al menor, según el caso. No existe una fórmula única.
Evaluación y coordinación
Terapia y evaluación no son lo mismo. Si existen dudas diagnósticas o cognitivas puede ser útil valorar un psicodiagnóstico o una evaluación neuropsicológica. Cuando aporta información útil, también puede plantearse coordinación con el centro escolar u otros profesionales, con el consentimiento correspondiente.
Si aparecen autolesiones, ideas suicidas, violencia grave o una situación de riesgo, la prioridad es la seguridad y puede ser necesaria atención urgente o recursos específicos.
La atención es realizada personalmente por Carolina Yegros, psicóloga M-21448.
Podemos valorar juntos si necesita ayuda psicológica
Revisado por Carolina Yegros · Psicóloga colegiada M-21448 · Última revisión: octubre de 2026