Los efectos del estrés condicionan nuestra salud corporal. La salud mental está íntimamente relacionada con el bienestar, pero no solo el psíquico, sino también el bienestar físico.

Haciendo click aquí (necesario usar Flash), podrá observar una representación gráfica de la APA (Asociación Americana de Psicología) en la que, de forma didáctica y sencilla, se aprecian las consecuencias del estrés en el cuerpo humano sobre los siguientes sistemas:
Efectos del estrés en el sistema nervioso
Cuando el organismo se encuentra en una situación de estrés, el sistema nervioso simpático genera una reacción de huída. El cuerpo vuelca todos los recursos energéticos para contrarrestar la amenaza grave o para escapar del enenigo. El sistema nervioso simpático genera hormonas (adrenalina, cortisol), y aceleran los latidos del corazón.
El estrés crónico (durante un largo periodo) puede causar agotamiento físico, acusando un desgaste en el cuerpo, por la activación continua que el sistema nervioso genera en otros sistemas corporales (corazón, aparato digestivo), de ahí la aparición de problemas cardíacos o úlceras digestivas derivados del estrés.
Efectos del estrés en el sistema endocrino
El hipotálamo envía una señal al sistema nervioso autónomo, y comienza a generar hormonas (epinefrina y cortisol). Estas hormonas en una situación de peligro ayudarían al organismo a activarse y escapar del peligro (por ejemplo, en el caso del ataque de un animal salvaje). Cuando se generan solamente por el estrés, hacen que el hígado produzca más glucosa. Cuando el estrés tiene lugar de forma continuada, se pueden ocasionar cuadros de diabetes cuya causa está en el estrés.
Efectos del estrés en el sistema músculo esquelético
Cuando el cuerpo está bajo estrés, los músculos se tensan. La tensión muscular es un reflejo del estrés. El estrés continuado causa que los músculos del cuerpo estén más o menos en una condición constante de cautela, y puede originar dolor de cabeza, dolor cervical, de hombros y de espalda.
Sistema respiratorio
El estrés puede causar hiperventilación (respiración rápida), así como ataques de pánico. También puede favorecer el desarrollo de cuadros de asma.
