El estrés a la hora de la comida suele estar asociado con la adquisición de alimentos con alto contenido en grasa, comidas que todo el mundo sabe que son poco saludables. Sin embargo, no sólo son las calorías consumidas durante el periodo de estrés las que impactan negativamente en nuestro organismo, aumentando el peso corporal y provocando obesidad, sino que también el estrés en sí mismo podría tener efectos propios en el metabolismo.

relacion entre estres y obesidad

Según un estudio realizado por la Universidad de Ohio -EE.UU.-,  las mujeres que experimentaron estrés en las 24 horas anteriores al estudio quemaron 104 calorías menos que las no estresadas, después de que ambos grupos de mujeres se despacharan una comida alta en grasas.

El estrés y la depresión alteran nuestras vidas, y provocan un cambio de hábitos en la conducta alimentaria. Sin embargo, hasta la fecha nadie había reparado en los cambios que se producen en el metabolismo.

Los investigadores encontraron que las mujeres que tenían al menos un factor de estrés en las últimas 24 horas quemaron 104 calorías menos que las mujeres que informaron que no existían factores estresantes en sus vidas.

También, encontraron que las mujeres que habían informado acerca de factores de estrés, mostraron un aumento mayor en los niveles de insulina después de la comida. En estudios anteriores, se había determinado que el estrés y la depresión pueden promover la resistencia a la insulina, y los datos de este experimento muestran un mecanismo que podría estar relacionado con este hecho.

Durante el estudio, los investigadores también analizaron el impacto metabólico de una comida rica en grasa cocinada con grasas saturadas, en comparación con una hecha con aceite de girasol, que contiene grasa monoinsaturada. En cuanto a resultados metabólicos y las consecuencias inflamatorias, encontraron poca diferencia entre los dos tipos de grasa.

Los investigadores concluyeron que sus hallazgos deberían ofrecer una motivación a que las personas mantengan alimentos saludables a su alrededor en todo momento: “cuando te sientes estresado y deprimido, realmente hay que estar atentos a la comida que tenemos a primera mano.”  Deberíamos tener alimentos saludables en la nevera, a nuestro alcance, porque los momentos en los que nos sentimos más vulnerables son los momentos en los que es menos probable que nos sintamos con ganas de preparar una comida elaborada, saludable:  “la gente no puede fácilmente evitar el estrés en su vida … pero podemos reconocerlo y tratar de cambiar las consecuencias que tiene en nuestros hábitos alimentarios el estrés.

(imagen cortesía de freedigitalphotos.net)

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