INTERNET · TECNOLOGÍAS DIGITALES
Uso problemático de Internet y tecnologías digitales
Pasar muchas horas conectado no significa automáticamente tener una adicción. Internet es un medio que reúne actividades muy distintas, y el problema clínico depende de la pérdida de control, la interferencia y el tipo de conducta concreta.
¿Existe la “adicción a Internet”?
La expresión se utiliza de forma habitual, pero no describe necesariamente un único trastorno. Puede haber problemas relacionados con videojuegos, apuestas, pornografía, redes sociales, compras u otras actividades que se realizan a través de Internet.
El trastorno por videojuegos sí cuenta con reconocimiento específico en la clasificación internacional de enfermedades de la OMS. En cambio, hablar de una “adicción” genérica al móvil, las redes sociales o Internet requiere más cautela clínica.
Qué señales importan más que el número de horas
Preocupa especialmente que la persona pierda control sobre el tiempo dedicado, dé prioridad creciente a la actividad frente a responsabilidades o relaciones, continúe pese a consecuencias negativas y presente un deterioro significativo en estudios, trabajo, sueño, salud o vida social.
El contexto es esencial. Una persona puede pasar muchas horas conectada por trabajo, estudios o relaciones sociales sin que exista un trastorno. Del mismo modo, una conducta puede ser problemática aunque no ocupe todo el día.
No todo se explica por la “dopamina”
Las explicaciones populares que reducen cualquier uso intenso de tecnología a un supuesto “secuestro de dopamina” simplifican demasiado. El comportamiento depende de factores psicológicos, sociales, de aprendizaje, diseño de las plataformas, contexto y necesidades personales.
Puede ser más útil preguntarse qué función cumple la actividad: distraerse de un malestar, evitar situaciones, regular emociones, buscar reconocimiento, mantener relaciones o escapar temporalmente de problemas que resultan difíciles de afrontar.
Qué se trabaja en terapia
El objetivo no suele ser eliminar Internet de la vida, sino recuperar una relación más flexible con la tecnología. Puede ser necesario trabajar hábitos y límites, pero también ansiedad, depresión, soledad, conflictos familiares, autoestima u otros problemas que están contribuyendo al patrón.
En niños y adolescentes, la evaluación debe tener en cuenta la edad, el contexto familiar, escolar y social y el tipo de actividad digital, evitando convertir cualquier uso intenso en una etiqueta clínica.
Adicciones y consumo problemático → · Pornografía y conducta compulsiva → · Psicología infantil y juvenil →
Fuente de referencia
Fuentes de referencia
Organización Mundial de la Salud (OMS): Gaming disorder.
Publicado originalmente el 19 de junio de 2014 · Revisado por Carolina Yegros · Psicóloga colegiada M-21448 · Última revisión: octubre de 2026