Qué son las fobias

La palabra fobia deriva del término griego phobos (miedo, pavor). Frecuentemente utilizamos de forma indistinta los términos ansiedad, miedo y fobias. Si bien todos ellos se categorizan dentro de los llamados “trastornos de ansiedad”, las fobias deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. Existencia de miedo desproporcionado. El miedo es superior al que sería esperable en condiciones normales.
  2. El miedo conduce a la evitación de la situación temida.
  3. No existe una explicación lógica del fenómeno. Se trata de una respuesta irracional.
  4. Sobrepasa el control voluntario.
  5. Producen cierto grado de malestar o sufrimiento (ansiedad)

 

A continuación, explicamos con un ejemplo cada uno de los puntos anteriores.

Enrique tiene 32 años y es informático. Trabaja para una multinacional en un centro de negocios de Madrid. Su oficina está en el piso 10 del edificio. Se despierta a las seis de la mañana para acudir a su puesto de trabajo. Cuando cruza las puertas del edificio, en lugar de dirigirse al ascensor, toma las escaleras y, a duras penas, llega a su oficina. El ascensor le produce pánico. Es incapaz de tomarlo. Sabe perfectamente que su miedo es ilógico, que no tiene sentido, pero es incapaz de introducirse en el habitáculo del ascensor. La sola idea le aterroriza. Como la cafetería está en la planta 0, en el descanso de media hora que tiene durante la mañana, permanece sentado en su puesto revisando los correos electrónicos. Juan es consciente de que su conducta le ha acarreado números problemas, con sus compañeros y con sus jefes, y se siente mal por ello.

El componente más importante de la fobia es el escape, la evitación. No existe fobia si no hay evitación. En ocasiones, la fobia es adaptativa. Por ejemplo, la fobia a las serpientes venenosas.

Tipos de fobias

El origen de la mayoría de las fobias es común, y por tanto, no debemos preocuparnos excesivamente en categorizar los tipos de fobias, sino que debemos buscar cuál es el origen del problema, y a qué se debe el malestar que sufre la persona.

Existen muchas fobias, casi tantas como potenciales estímulos fóbicos (fobias de separación, a los animales, fobias de mutilación, a la naturaleza, a situaciones interpersonales, a los espacios abiertos, etc.). Las fobias más frecuentes en adultos son la fobia social (a las situaciones sociales: encuentros, reuniones, etc) y la agorafobia (a los espacios abiertos).

En niños y adolescentes, las fobias más frecuentes, por su prevalencia son: la oscuridad, el colegio, los perros, otros animales, las alturas, los insectos, los ascensores, los espacios cerrados, nadar, las agujas, los desagües o alcantarillas y los animales disecados.

¿Cómo se curan las fobias?

Las fobias, al igual que los trastornos de ansiedad, se benefician de los efectos de una terapia psicológica. Ciertas terapias, orientadas al tratamiento exclusivo del síntoma fóbico, la mayoría de las veces conducen a un traslado de la fobia a otro objeto. Este tipo de terapias consisten en “tapar los síntomas”, camuflar el problema que origina la fobia enfrentándose de forma progresiva al estímulo fóbico. Se trata de insensibilizar al individuo a las situaciones aversivas.

Desde nuestro punto de vista, resulta absurdo crear patologías por cada tipo de fobia. Existen componentes que se dan en todas las fobias, por eso nuestra filosofía aborda el problema desde un punto de vista más profundo.

Para evitar esto, desde nuestra metodología, consideramos la fobia como un síntoma de un problema mayor, al igual que desde la medicina se considera la fiebre como un síntoma de otra patología, y no una enfermedad per se.

Por ello, en nuestra consulta realizamos un tratamiento integral de las fobias, con el objetivo de descubrir el origen del problema, consiguiendo de ésta forma los mejores resultados a lo largo del tiempo.

Si cree que puede encontrarse con alguno de los síntomas anteriores, o se le presenta alguna duda o pregunta, puede solicitar una primera consulta y podremos realizar una evaluación psicológica, y si fuera necesario, el inicio de una terapia.

 

Imagen: Ambro / FreeDigitalPhotos.net

 

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